Aún hoy en día existen muchas personas que culpan en gran parte a su genética de sus enfermedades.

Sin embargo, la realidad es un tanto diferente ya que gracias al Proyecto Genoma Humano sabemos con certeza que nuestro genes en realidad son responsables solamente del 10% de nuestras enfermedades.

Así que, temo mucho decirte que el 90% del resto de nuestras enfermedades son producidas por factores ambientales y gracias a diferentes investigaciones podemos darnos cuenta de que el Microbioma es un factor muy importante.

Y como no, imagina que los genes se encienden y apagan (por así decirlo) dependiendo de los microbios que estén presentes…

Microbioma, ¿el Segundo Genoma Humano?

El microbioma Humano es el conjunto de los microorganismos y sus genes que pueblan nuestro cuerpo.

Ya en el artículo anterior de Probióticos había comentado que el número de bacterias en nuestro cuerpo es 10 veces superior al número de células humanas y se estima que en nuestro cuerpo habitan más de 10,000 especies bacterianas diferentes.

No es de extrañar que ya muchos investigadores y científicos consideren al microbioma humano como nuestro segundo genoma.

El microbioma es único para cada individuo, es decir, si tomamos el tipo de bacterias que tienes tú será diferente al tipo de bacterias que tendrá tu colega de trabajo o incluso algún familiar tuyo.

Esta variedad puede ser el resultado de la alimentación, estilo de vida, exposición a químicos, el grado de obesidad, inmunidad, genética; y no solo eso, también hay diferencia en cuanto a el microbioma del hombre y el de la mujer…

Uno de los dos es más diverso y complejo, ¿adivinas cuál? Pues sí, el de la mujer :)

Cómo nos afecta la microbiota intestinal

Cuando hablamos de microbiota intestinal, nos referimos a todos los microorganismos vivos que podemos encontrar viviendo en nuestro tubo digestivo.

Esta microbiota es considerada como un órgano metabólico ya que resulta indispensable para el funcionamiento de 3 aspectos muy importantes en tu cuerpo:

  • Nutrición
  • Regulación de la Inmunidad y,
  • Regulación de la Inflamación Sistémica

La Microbiota intestinal tiene enzimas que transforman a los polisacáridos complejos de nuestra dieta, que normalmente nuestro intestino no puede ni digerir ni absorber, en monosacáridos y ácidos grasos de cadena corta (AGCC), los cuales tienen 3 funciones que nos benefician:

  1. Estos AGCC pueden ser transportados al hígado para utilizarse en la síntesis de lípidos. Se estima que las calorías derivadas de esta digestión bacteriana constituyen el 10% de toda la energía que absorbemos.
  2. La cantidad de AGCC en el colon y en la sangre, son importantes para nuestra Inmunorregulación (es decir, nos ayuda a poder regular nuestro sistema inmunológico).
  3. Diversos estudios han demostrado que los AGCC tienen efectos positivos en el tratamiento de Alteraciones Inflamatorias del Intestino.

Alteraciones de la microbiota intestinal

Si lo que acabo de explicarte te suena un poco técnico, piensa en los bichos que viven dentro de tus intestinos como tus verdaderos amigos a la hora de mantenerte sano y enérgico.

Por ejemplo:

Se ha demostrado que las alteraciones en la microbiota, consecuencia de trastornos gastrointestinales como son el hígado graso no alcohólico, la enfermedad celíaca, y el síndrome de intestino irritable; podrían explicar en cierta parte algunas de las epidemias de nuestra actualidad como son la Obesidad y el Asma.

Por si fuera poco, diferentes investigaciones han demostrado que los mamíferos que crecen libres de estos gérmenes-amigables, tienen un desarrollo corporal anormal, disminución de la pared intestinal, corazón, pulmones e hígado de bajo peso y un sistema inmune inmaduro.

Ser demasiado limpios nos perjudica?

En 1989 el epidemiólogo inglés David P. Strachan mostró que la disminución en la carga microbiana debida a la elevación de los estándares de higiene en los países desarrollados podría conducir a un incremento de las enfermedades autoinmunes.

Tras estudiar a más de 17,000 niños, Strachan formuló una hipótesis bien conocida por muchos investigadores, sobre todo los interesados en el estudio del Microbioma Humano, a la cual llamó: “Hipótesis de la Higiene” y una de sus mejores definiciones viene al final del estudio donde Strachan concluyó lo siguiente:

“El aparente aumento de las enfermedades alérgicas podría ser explicado si éstas fueran prevenidas por infecciones durante la infancia temprana, ya sean transmitidas por un contacto poco higiénico con hermanos mayores o adquiridas antes de nacer. A lo largo del siglo pasado, la disminución en el tamaño de las familias, el aumento de las comodidades en el hogar y los mayores estándares en cuanto a higiene personal han reducido las posibilidades de que las infecciones se transmitan en las familias. Esto ha podido dar lugar a que se hayan extendido las manifestaciones clínicas de las alergias”.

Por su parte Francisco Guarner, presidente saliente de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos y responsable en España del Proyecto Europeo que estudia el Microbioma Humano, asegura:

“La hipótesis de la higiene sigue siendo una hipótesis, pero cada vez van encajando más piezas. No sólo se han confirmado los estudios sobre los hermanos, también se ha visto que hay más alergias en aquellos niños que toman más antibióticos, en los países desarrollados respecto a los más pobres, en las ciudades respecto a los pueblos y, especialmente, hay menos alergias en los niños que viven cerca de granjas”.

Esto va sonarte MUY raro y controversial, pero la ciencia lo está comprobado estudio tras estudio:

Limpiar la casa todos los días con un arsenal de productos químicos para “desinfectar”, usar en exceso jabones y geles antibacteriales, así como evitar todo el tiempo y a toda costa que nuestros hijos se “ensucien” los hace más susceptibles a sufrir enfermedades autoinmunes y aumenta su riesgo de sufrir alergias.

Curioso ¿no?

Un importante estudio publicado en la revista clínica New England Journal of Medicine, comprobó que niños viviendo cerca de granjas tenían menos alergias, y que esta relación dependía de la cantidad de endotoxina bacteriana (un componente de la pared de muchas bacterias) que había en las sábanas con las que dormían… Interesante cierto? Quiere decir que la presencia de ciertos microbios, los protegían de las alergias.

Ahora bien, la cosa no se trata de que a partir de mañana dejemos de limpiar nuestras casas o de bañar a nuestros hijos, sino mas bien de encontrar un equilibrio. Evitar el uso excesivo de productos antibacteriales y como bien Guarner aboga: “no abusar de la esterilización cuando realmente no hay un foco patógeno en la familia”, en otras palabras si no tenemos un enfermo en casa no hay por que abusar de la lejía por ejemplo o esterilizar toda la vajilla continuamente…

Y sobre todo la vía a la que se nos esta encaminando actualmente como una medida para recuperar la diversidad bacteriana perdida por los excesos de higiene así como por enfermedades es: la administración de Probióticos.

De igual forma es importante que nos volquemos hacia la naturaleza, que recuperemos ese contacto perdido, olvidado, sobre todo para los que vivimos en la ciudad. “Ensuciarnos en el campo, nos ayudará a fortalecer nuestra salud”.

3 enfermedades comunes relacionadas con el desequilibrio de nuestra microbiota intestinal

A continuación te darte 3 enfermedades comunes que mucha gente nunca relacionaría con la microbiota intestinal… sin embargo, esta ultima forma una enorme parte de la ecuación.

Obesidad y Diabetes tipo 2

Muchos suponen erróneamente, que la Obesidad es el resultado de aumentar nuestro consumo de alimentos altos en energía, azúcares y grasas saturadas, ¿cierto?

Sin embargo, tal parece que el simple aumento en la ingestión de calorías no termina de explicar totalmente la actual epidemia de Obesidad.

En los últimos años se ha encontrado una microbiota humana de “tipo obeso”, asociada al exceso de peso y al síndrome metabólico.

Los científicos han encontrado un patrón específico en que los microbios intestinales pueden aumentar el riesgo de diabetes tipo 2. Dicho patrón puede servir como un biomarcador para determinar el riesgo de diabetes.

En las investigaciones realizadas, los ratones obesos tienen una proporción mucho mayor de bacterias Firmicutes, mientras que los ratones delgados tienen una proporción mucho mayor de bacterias Bacteroidetes.

Otra vez me meto en tecnicismos… Bueno aquí voy…

Contrariamente a las Bifidobacteria (o sea esos bichitos amigos que tenemos en el colon que nos ayudan con la digestión y previenen ciertas enfermedades), los Bacteroides parecen ser protectores contra el desarrollo de obesidad; estas últimas podrían tener un componente microbiano, con probables implicaciones terapéuticas. Una cepa de bacterias benéficas llamadas Lactobacillus Rhamnosus particularmente parece ser útil para la pérdida de peso en mujeres.

Del mismo modo, los investigadores también encontraron diferencias en las cepas bacterianas entre las personas con peso normal y aquellas con sobrepeso.

Todos estos hallazgos han llevado a la hipótesis de que la microbiota de los individuos obesos puede ser más eficiente en la extracción de energía, que la microbiota de los individuos delgados…

Si esto no te cierra, creo que el siguiente dato te ayudará a entender mejor todo este asunto:

Otro punto importante es que los alimentos conocidos por causar disfunción metabólica y resistencia a la insulina (alimentos procesados, azúcar, fructosa, endulzantes artificiales) también dañan las bacterias benéficas intestinales y este podría ser un mecanismo clave del porque estos alimentos promueven la obesidad.

Ojo con las sustancias químicas, un estudio publicado en una edición del diario de Environmental Health Perspectives encontró que los contaminantes orgánicos persistentes que se encuentran en los alimentos, alteran el microbioma de los ratones y por lo tanto contribuyen al desarrollo de la obesidad y disfunción metabólica.

Otro estudio se encontró que un microbio llamado Akkermansia muciniphila ayuda a evitar la diabetes y la obesidad, al disminuir el azúcar en la sangre, promover una mejor distribución de la grasa y mejorar la resistencia a la insulina.

Desde hace ya algún tiempo la A. Muciniphila ha sido reconocida por sus efectos benéficos para la salud y el peso, y se relaciona con el consumo de una alimentación rica en fibra.

Enfermedades Gastrointestinales

Cada vez son más los estudios que comienzan a asociar a las enfermedades gastrointestinales con un desequilibrio en la microbiota intestinal.

Por ejemplo, se han demostrado diferencias importantes entre la microbiota de pacientes con Síndrome de Intestino Irritable (SII) y aquella de personas sanas.

En los pacientes con SII se demostró un incremento de 2 veces la relación Firmicutes/Bacteroidetes.

De igual forma estos pacientes presentaron menos Lactobacillus y Bifidobacterium Spp. que las personas sanas.

Dichas bacterias se unen a las células epiteliales (o sea aquellas del tejido que recubre las superficies del cuerpo) e inhiben la adherencia de bacterias patógenas, no producen gas al fermentar los hidratos de carbono e inhiben a los Clostridia Spp.

Sé que son bastantes detalles técnicos, así que te lo diré de una manera mas simple: DEBES mantener un equilibrio de bacterias sanas dentro de tu cuerpo si quieres mantenerte saludable. ¡Eso también incluye problemas como el sobrepeso!

De hecho, expertos españoles en materia de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, han realizado múltiples estudios y publicaciones postulando así que las bacterias del intestino influyen claramente en la evolución de esta enfermedad:

“Un ecosistema intestinal incompleto hace que estas personas sean más susceptibles a influencias negativas ambientales. Cuando falla la diversidad entre la población de bacterias en el intestino, el sistema es más inestable. Cuanta menos diversidad de especies hay, los cambios y factores ambientales que se pueden suceder tienen más repercusiones”.

Afortunadamente los Probióticos modifican la fermentación del colón y estabilizan la microbiota de la misma. Varios estudios con probióticos han demostrado una mejoría en la flatulencia y la distensión abdominal.

Inflamación crónica, enfermedades inflamatorias e inmunológicas

Según algunas investigaciones, los microbios intestinales especializados en la fermentación de la fibra soluble tienen un papel importante en la prevención de los trastornos inflamatorios, ya que ayudan a equilibrar el sistema inmunológico.

Verás, los subproductos de la actividad de fermentación dentro de tu cuerpo, ayudan a nutrir las células que recubren el colon.

De esta forma previenen la condición del intestino impermeable, en la cual las toxinas pueden migrar del intestino hacia el torrente sanguíneo.

Ups, ¿no sabías que ciertos alimentos ricos en fibra de hecho fermentan dentro tuyo? Bueno, ya lo sabes ;-)

Lo importante de todo esto es que, la respuesta inflamatoria comienza en el intestino y posteriormente viaja hacia el cerebro, el cual posteriormente envía señales al resto del cuerpo…

Por lo que, si queremos hacerle frente a la inflamación crónica y a las enfermedades inflamatorias, debemos nutrir nuestra microbiota intestinal con los alimentos adecuados.

Entre los cuales tendríamos que incluir: alimentos fermentados, alimentos crudos y aquellos altos en fibra.

De manera general, no suelo quitar ningún alimento a mis pacientes en la primer consulta exceptuando uno en particular: el azúcar, si no pueden quitarlo inmediatamente pues al menos si que les digo de disminuirlo lo más posible y/o consumirlo de manera muy ocasional.

Y es que ya sin hablar de la relación negativa entre el consumo de azúcar y la diabetes o la obesidad hay otro factor negativo del azúcar para nuestra salud.

El azúcar alimenta a los hongos que producen infecciones por levaduras y la sinusitis.

Además, los investigadores también han relacionado los tipos de alimentación altas en azúcar con las disfunciones de la memoria y del aprendizaje, debido a la alteración de las bacterias intestinales.

Sigue estos simples pasos para amigarte con tus bacterias amigables

Lo que he querido dejarte con este artículo, es que tengas muy en cuenta la fuerte interconexión que existe entre tu intestino, cerebro, sistema hormonal y sistema inmunológico.

Y que cada vez es más evidente que destruir o alterar tu microbiota ya sea con medicamentos, alimentos tóxicos y productos químicos ambientales es un factor que influye sobre tu expresión genética, sistema inmunológico, peso corporal, salud mental, memoria y enfermedades como diabetes o cáncer.

Esta es la razón por la que debes comenzar a amigarte con tus bacterias amigables. Así es como debes hacerlo:

Nutriendo tu microbioma

Algunas personas comienzan por tomar inmediatamente suplementos con Probióticos (diseñados para aumentar las bacterias benéficas) y aunque estos suplementos tienen grandes beneficios, en realidad lo primero que tendrías que hacer sería: “optimizar las condiciones donde crecen estas bacterias benéficas”.

¿Sabes por qué una alimentación saludable mejora tu salud? Bueno, pues una alimentación saludable es capaz de influir en tu salud, porque crea un entorno óptimo para las bacterias benéficas en tu intestino, a la vez que reduce las bacterias patógenas causantes de muchas enfermedades, así como de levaduras y hongos.

Ahora, ¿qué es “comer saludablemente”? Ya lo he dicho antes en artículos previos: comer saludablemente = comer alimentos reales.

Sí, reales, es decir, tendríamos que evitar los alimentos procesados y mantenernos lo más alejados posible del azúcar (a menos que quieras producir bacterias patógenas en gran cantidad, ya que dijimos que no hay mejor acelerador para esto que el azúcar).

Greg Leyer, quien tiene un doctorado en Ciencias de la Microbiología Alimentaria y quien ha estado interesado en como afectan los probióticos nuestra salud desde hace ya varios años, menciona lo siguiente respecto al azúcar:

“Los azucares no son selectivos. A las bacterias les gusta el azúcar, pero a las bacterias dañinas les encanta el azúcar. Consumir alimentos reales, carbohidratos complejos, fibra y cosas como esas, es algo más selectivo. A las bacterias patogénicas no les gustan tanto los carbohidratos sin fibra. Es más difícil para ellas utilizarlos como fuente de energía”.

Reforzar tu microbioma la verdad que no es nada complicado y puede hacer una gran diferencia en tu salud, al mejorar no solamente tu salud inmunológica, sino también tu función neurológica, tu peso y tu estado de ánimo. ¿Te animas?


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Esto es lo que NO debes hacer si quieres tener una microbiota sana

Creo que es mejor arrancar por el lado de las cosas que NO deberías hacer, porque he visto repetirse los mismos problemas una y otra vez. Aquí va:

Consumir Alimentos Procesados

A menos que sean 100% orgánicos, también contienen transgénicos que tienden a estar muy contaminados con pesticidas. Algunos emulsionantes alimentarios (polisorbato 80, poligliceroles, goma de xantana) también parecen provocar un efecto negativo en la microbiota intestinal. El exceso de azúcares alimenta las bacterias patógenas.

Uso excesivo de Jabón antibacteriano

Se encarga de matar tanto las bacterias malas como las buenas y contribuye con el desarrollo de resistencia a los antibióticos.

Sustancias químicas agrícolas

En particular el glifosato (Roundup), es un antibiótico conocido y en caso de consumir alimentos contaminados con él, matará de manera muy eficaz gran parte de tus bacterias benéficas.

Como nota aparte, el glifosato se agrega a una enorme cantidad de cultivos hoy en día.

Esos mismos cultivos terminan en gran parte de tu mesa en la forma de alimentos altamente procesados.

¿Ya ves cómo puedes romper el circulo?

Agua Clorada y/o Fluorada

El agua clorada o fluorada tiende a destruir la microbiota. ¿Donde puedes conseguir esa agua? ¡En la canilla!

Todavía no puedo creer que cientos de personas toman agua de la canilla pensando que ha sido “purificada”.

Lo que pocos saben es que el flúor y el cloro de esa agua hace casi tanto mal como los microbios.

Carne de animales criados convencionalmente

El problema con estos animales es que les son administrados rutinariamente dosis bajas de antibióticos además de granos transgénicos, lo que afecta tu microbiota intestinal.

El engorde intensivo a corral  (feedlot) es un ejemplo perfecto: las animales viven confinados en jaulas, consumiendo alimentos altamente inflamatorios y consumiendo antibióticos.


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Antibióticos

Evita su uso. Por supuesto a menos que sean estrictamente necesarios, y en cuyo caso habría que asegurarse de repoblar el intestino con alimentos fermentados y/o un suplemento probiótico.

De todos modos, analiza cuantas veces tomas la “pastillita para esto, u otra para aquello” sin realmente tener necesidad de hacerlo.

Lo que SÍ debes hacer si quieres tener una microbiota sana

Ahora sí, arranquemos con las buenas prácticas para sanar tus bichitos amigables.

Aumenta tu consumo de alimentos fermentados

Algunos ejemplos de ellos:

  • Vegetales fermentados (Sauerkraut o chucrut, kimchi)
  • Leche orgánica fermentada, como el Kefir, natto
  • Lassi (bebida probiótica a base de yogur)
  • Kombucha (bebida fermentada naturalmente de sabor ácido y refrescante, valorada por sus beneficios probióticos)
  • Miso (elaborado a partir de la fermentación de granos de soja). Puedes probarlo en forma de una deliciosa sopa cargada de probióticos.

Aumenta tu consumo de fibra soluble e insoluble

Para maximizar los beneficios a la salud, procura enfocarte en consumir más vegetales, frutos secos y semillas.

Ejemplos de algunos alimentos ricos tanto en fibra soluble como insoluble: vegetales como el brócoli y coles de Bruselas; vegetales de raíz y tubérculos como cebolla, camote y jícama; ejotes, coliflor; moras, almendras, guisantes, frijoles, semillas de chía y linaza…

Suplemento con probióticos

Estamos en lo cierto que lo ideal es tomar todos nuestros nutrientes a partir de los alimentos, pero está claro que en algunas circunstancias (si no consumes alimentos fermentados con regularidad, si no te gustan los alimentos fermentados, o en caso de haber tomado antibióticos durante mucho tiempo) es necesario tomar un suplemento.

Qué buscar a la hora de comprar un suplemento de probióticos de alta calidad:

  • Asegúrate de que sea una marca acreditada.
  • Busca un conteo (las colonias formas unidades o CFUs) de 50 billones o más. Esto es el número de bacterias que obtendrías por dósis.
  • La declaración de la vida útil de estas colonias o CFUs. Evita productos que declaren la vida útil de los CFUs al momento de la fabricación (al momento que llegan a la tienda para ser distribuidos podrían estar ya muertos).
  • Busca un producto con una gran diversidad de bacterias (procura que contengan entre sus bacterias lactobacillus y bifidobacteria).
  • Busca marcas libres de OGM (organismos genéticamente modificados).
  • Asegúrate de que sean fabricados de acuerdo con las buenas prácticas de fabricación actuales (GMP).

Abre tus ventanas

Algunas investigaciones demuestran que abrir las ventanas de tu casa y aumentar el flujo de aire natural puede mejorar la diversidad y la salud de los microbios en tu hogar, por consecuencia esto te ayudaría a mejorar tu salud también.

Ensuciar tus manos en el jardín

Queda claro que llevar una vida libre de gérmenes en definitiva no le hace bien a nadie, porque no solo te quedas sin los microbios patógenos, sino que también pierdes las bacterias saludables…

Ensuciarte de vez en cuando las manos en el jardín te puede ayudar a que tu sistema inmunológico se reencuentre con los microorganismos benéficos de las plantas y el suelo.

De acuerdo con algunos estudios el no exponerse al ambiente exterior puede hacer deficiente tu microbioma.

Palabras finales: optimizando al máximo tu salud…

Ya viste que no es nada complicado mejorar tu salud y la de tu familia.

Y aunque en la actualidad para muchos una “alimentación saludable” va más encaminada a mejorar el peso corporal, podrás darte cuenta que hace mucho más por ti.

No solo te ayuda a tener un peso adecuado, sino que también te ayuda a mejorar tu salud física y tu salud mental.

Sobre Yadira Flores

Tan delicado como una bomba Molotov, Denis Balitskiy tiene por misión personal derrumbar los mitos de nutrición y ayudarle a los siguientes 10.000 alumnos a recuperar su salud. Además, Denis es un ferviente emprendedor, speaker y motivador. 


En sus ratos libres se dedica a tocar la batería y a imaginarse nuevas formas de hacer un cambio positivo en el mundo. Puedes conocer su historia aquí.

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  1. Exelente tema en especial a los que de la ciudades super poblada, donde tema como este nos dan referencia de cómo solucionar gran parte de nuestros problemas.

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