“Este año finalmente perderé peso. El lunes comienzo la dieta”

Lo dices con toda la convicción del mundo y te tomas unos minutos para agregarlo a tu lista mental de objetivos.

Anotas tus metas y arrancas con todas las ganas de alcanzar todo lo que te propongas, pero tan solo unos meses después, cada uno de tus objetivos falla miserablemente….

Si alguna vez te pasó esto, hoy te contaré:

  • Los 4 terribles errores que te impiden cumplir tus sueños
  • Cómo autoprogramarte para evitar el fracaso
  • Por qué las personas inteligentes también pueden ser increíblemente infelices
  • Las 4 técnicas para mantener tus metas sin desviarte del camino y cumplir lo que te propongas
  • Cómo evitar ser presa de la desesperación si no logras lo que te habías prometido
  • Y mucho más

Antes de arrancar, dime si alguna vez hiciste lo siguiente:

¿Estás cometiendo este terrible error?

Cuando tenía unos 20 y tantos años y todavía estaba en la facultad cursando una de las ultimas materias, un profesor nos pidió que hagamos un curioso ejercicio.

Aquella vez tuvimos que sacar un papelito en blanco, y anotar nuestras metas para aquel año y el siguiente.

Una vez habiendo escrito nuestras metas, nos dijo que no estaría mal que lo revisemos a fin de año para saber qué tal nos fue, y si habíamos cumplido con nosotros mismos.

“No pierdas de vista lo que quieres lograr”- nos dijo en ese momento.

Y agregó:

Tienes toda una vida productiva por delante… no la desperdicies porque es una sola.

Yo estaba maravillado con el ejercicio, y seguí haciéndolo durante años, hasta que me di cuenta del terrible error que estaba haciéndome a mi mismo.

Tener los objetivos en mente estaba arruinando mi vida, y probablemente tú también estés cometiendo exactamente el mismo error.

Esta es la razón:

Por qué anotar tus objetivos de fin de año puede ser el peor error de tu vida

¿Alguna vez hiciste la lista de cosas que te gustaría alcanzar este año?

Ya sabes…

…Perder X cantidad de kilos, ganar X cantidad más de dinero, poder mudarte a un lugar más bonito, hacer por lo menos un viaje a una tierra desconocida, etc.

Debo confesar que yo era una de esas personas.

Seguí haciendo el ejercicio del papelito durante muchos años. Me alejaba de la reunión familiar, y me sentaba en la oscuridad cada 31 de Diciembre para pensar en mis objetivos.

A continuación, tomaba nota de las cosas que había alcanzada ese año.

El resumen de los logros me llevaba unos cuantos minutos. Lo hacía como para motivarme a alcanzar metas cada vez mas altas el año por venir.

Después, rescataba el papelito que había escrito el 31 de Diciembre anterior, y verificada qué tal me había ido.

Y ohhhhhhhh, sorpresa, no había podido alcanzar ni la mitad de cosas que me había propuesto.

¡Mierda! (exclamaba eso por mis adentros):

…No logré ganar mucho más dinero, mi barriga sigue casi igual, no tengo el auto de mis sueños, y tampoco viajé al Lejano Oriente, cosa que había soñado tanto…

Quiero serte honesto: sacar el papelito del año anterior y comprender que había conseguido poco y nada de lo que me había propuesto, me ponía de bastante mal humor.

Volvía a la mesa con una cara larga, y me ponía a analizar por qué no había alcanzado lo que me había propuesto…

¿Cómo era posible que no pude conseguirlo?

Mi cerebro daba vueltas alrededor de lo mismo una y otra vez:

Soy una persona extremadamente trabajadora. Tomo mucha acción. Me levanto temprano y pongo manos a la obra ni bien arranca el día.

Si tengo un problema, no dudo en buscar la solución, ya sea preguntando, o tratando de conseguir las respuestas por cuenta propia.

Una vez que tengo un plan de acción, me pongo a trabajar como loco, y no paro hasta que no consigo mis metas.

Y sin embargo, año tras año, tras año, tras año… ¡NO LOGRABA CASI NADA de lo que me proponía!

Era como si fuera que una terrible maldición hubiera alcanzado mi vida sin que yo sepa.

O que algún enemigo oculto estuviese clavándole agujas a un muñeco Vudú con mi nombre dibujado en su frente…

Hacía cuentas y cuentas, pero no podía conseguir entenderlo: mi vida no estaba maldita, ni tenía enemigos con conocimientos de magia negra, pero no lograba casi nada de lo quería.

En realidad, estaba cometiendo los siguientes 4 terribles errores y probablemente tú también estés cometiéndolos ahora mismo:

Error #1: Tus objetivos no son lo importante

Vivimos en una sociedad maximalista.

Si logras cosas eres un genio, y el que no, pues es un fracasado por definición.

Quien tiene mucho dinero, seguramente alcanzó la cima. El famoso debe tenerlo todo. El que logró alcanzar el primer puesto entre 1000 competidores, es el mejor de todos.

¿Pero que pasa con los que fueron entre los 10 mejores? ¿Y qué pasa con los que se esforzaron en correr?

Por ejemplo:

Comparemos aquellos que han participado en la carrera sin haberla ganado con los que se quedan en su casa malgastando su vida frente a la televisión, en vez de salir a disfrutarla.

Los que han participado ya son especiales… ¿no lo crees?

La fortuna de la presentadora de televisión Oprah Winfrey está valorada en 3.1 billones de Dólares (wiki).

Fíjate que son 3.1 BILLONES, no millones, pero según sus propias palabras, ella nunca se concentró en dinero.

Oprah- la mujer de los 3 billones

Lo curioso es que, Oprah hizo públicos sus 24 principios personales, y ninguno tiene que ver con dinero sino que la mayoría se trata de visión y hacer lo que amas.

Su principio #8 se llama “riqueza” y básicamente dice lo siguiente: “no te concentres en el dinero si quieres ser rico”. (detalle)

Otro ejemplo:

Si buscas en internet, vas a ver exactamente el mismo panorama todos los años: miles de personas buscan la palabra “como perder peso” los primeros días del año.

Las ventas de los productos de fitness y belleza se disparan en Enero.

Así es que los gimnasios facturan hasta el 70% de sus ingresos vendiendo membresías anuales entre Enero y Febrero. Sin embargo, las salas de entrenamiento están casi vacías a finales del año.

De hecho, sabiendo que la mayoría de la gente nunca irá al gimnasio habiendo pagado todo el año entero en por adelantado, muchos gyms vuelven a ofrecer membresías anuales descontadas tan solo unos meses después.

Esta estadística se repite año tras año. Los dueños de gimnasios lo saben perfectamente.

Edgar Montoya, un gerente regional de una importante cadena de gimnasios con mas 1500 sucursales en 7 países, dice lo siguiente:

Hablamos de que entre 60 y 70 por ciento de nuevos usuarios se dan de baja a los tres o cuatro meses después de haberse inscrito. Las razones son muy variadas, pero la mayoría es porque les da flojera, cambio de domicilio, por quejarse del servicio (fuente)

¿Te diste cuenta de que nombró la palabra “flojera” en primer lugar? En realidad, no se trata de eso, sino de un principio psicológico mucho mas potente.

Cada vez que te fijas un objetivo, pero olvidas de disfrutar del proceso de lograrlo, te estás predestinando al fracaso.

Los resultados del objetivo no significan nada si no disfrutas del camino.

Mapa de Snap-Fitness en el mundo. Estos tipos sí que aprendieron bien la lección de los objetivos, y terminaron abriendo 1500 sucursales sabiendo que la mayoría de las personas suelen pagar membresías pero nunca van a entrenar.

Es por eso que tantas personas odian su trabajo y ciertas facetas de su vida: simplemente no pueden conseguir disfrutar del proceso.

Una vez que no consiguen su objetivo, se sienten aún más miserables.

¿Cómo lograr olvidarte de los objetivos y concentrarte en lo que realmente importa?

Supongamos que acabas de proponerte perder peso. Te dices a ti mismo:

El lunes comienzo la dieta. Dentro de 30 días quiero verme con 4 kilos menos.

Pasan unos días, y te matas contando calorías y midiendo las porciones. Tras 2 o 3 semanas, la restricción es cada vez mas difícil de cumplir.

Al mes notas que no solo fracasaste para cumplir tus propósitos, ¡sino que engordaste un kilo más! Finalmente, te deprimes y arrojas la toalla.

¿Te suena conocida la historia?

Aquí está el gran error: DEJA de contar objetivos.

Por ejemplo: Deja de decir que quieres perder 5 kilos para el 12 de Junio, o ganar un 30% más para el 15 de Agosto del año que viene.

Pensar de esa forma es lo peor que puedes hacerle a tu cerebro. Te estás auto-saboteando para el fracaso.

Un estudio de la Universidad de Zurich encontró que cuando te desvías del camino a la hora de perder peso, probablemente te sentirás tan desmotivado que abandonarás tu objetivo. (estudio)

La misma investigación sugiere que es mejor concentrarse en cambiar hábitos que en contar kilos.

Esto nos lleva al siguiente error:

Error #2: No midas tu felicidad basándote en resultados

Hoy en día la calidad nutricional de mis súper aguacates me importa mucho mas que los kilos perdidos. Así todo, me mantengo con menos kilos y menos estrés.

¿Qué pasa cuando alcanzas un objetivo? ¿Te pones contento, y después… qué?

Exacto: comienzas a buscar el objetivo siguiente. Generalmente, ni siquiera te das tiempo para disfrutar lo que lograste.

Pero si no has logrado lo que te habías propuesto, entonces te sientes miserable.

Un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Nueva York, encontró que aquellas personas que idealizan los resultados y tienen fantasías positivas al respecto, terminan con menos energía para alcanzarlos y muchas veces, nunca lo logran. (estudio)

A pesar de lo que nos han dicho por años acerca de la “vibra cósmica” y la Ley de Atracción, la visualización puede jugarte una mala pasada.

Para serte honesto, yo sí creo en la Ley de Atracción. (wiki)

Ya sabes… Cuando piensas en positivo, tus pensamientos afectan tu vida de forma positiva.

Estoy 100% de acuerdo con eso.

Sin embargo, cuando te pones a soñar y visualizar tus objetivos de forma constante, puedes terminar drenado.

Por ejemplo:

Seguramente sabes que soy un baterista amateur. Escucho música muchas horas por día, y la batería es la forma de expresarme por excelencia.

Sin embargo, pasé más de una década desde que comencé a tocar sin tener instrumento propio. Tocaba con otros músicos, pero siquiera tenía un set de platos de mi propiedad.

¿Sabes cuál fue mi error? No paraba de soñar con tener una batería profesional.

Mis amigos y mi profesor de música me sugerían casi todos los días que me compre un set de práctica más económico, pero nunca lo hice porque soñaba con la súper batería.

Tuve innumerables oportunidades de adquirir platillos usados, pero yo seguía soñando con un set de platos profesionales que valían una fortuna… Obviamente en ese momento no podía pagarlo.

Y no solo eso, la batería que yo quería era demasiado cara. Tenía muchos cuerpos (tambores), fierros profesionales, etc.

Finalmente, hace dos años tuve la oportunidad de comprar el set de platillos a un precio descontado. Fue un set profesional con el que había soñado durante tantos años.

Cuando llevé todos esos platos y los puse arriba de mi cama para pulirlos, me di cuenta de que había dejado de tocar hace años.

No podía creerlo cuando desempaqué los platos.

Un año después, también tenía mi batería profesional.

Había perdido 10 años de mi vida soñando sobre la perfección, cuando pude haber tocado un instrumento “imperfecto”, pero que me daría una incontable cantidad de momentos inolvidables.

Hoy en día tengo mi batería profesional, pero hubiera preferido recuperar los 10 años perdidos sin poder tocar.

Piénsalo: es mejor tener una vida imperfecta llena de pequeños momentos de placer, que soñar por una vida perfecta, y tardar décadas en conseguirla.

¿Cómo evitar ser presa de resultados?

El río local queda mucho mas cerca que el Lejano Oriente. Puedo visitarlo todos los fines de semana, al igual que mis hijos.

Pimientos y huevos asados… una delicia 100% nutritiva que me quita por completo el estrés.


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La felicidad consiste en pequeños momentos, no en grandes resultados.

Recuerdo que cuando me casé con mi esposa, me habían preguntado si “ahora que me había convertido en hombre casado, era completamente feliz”.

Entonces fue cuando respondí:

Ya era completamente feliz antes de casarme.

No cometas el tonto error de pensar que serás completamente feliz cuando tengas 20 kilos menos, porque estarás saboteando los 19 kilos anteriores a tu objetivo.

Tampoco pienses que serás más feliz cuando ganes el doble de lo que ganas ahora. De hecho, lo más importante no es cuánto ganas, sino en qué lo gastas (detalle)

En vez de pensar en esos términos, piensa en la calidad de tu vida. Por ejemplo, ¿como mejorará tu vida cuando mejores tus hábitos alimenticios?

¿Qué pasará cuando visites algún lugar bonito cerca de ti, en vez de concentrarte en una loca meta de visitar 150 países?

Un estudio de la Universidad de Stanford, encontró que las personas pueden ser constantemente felices con pequeñas cosas, y solo son felices con aquellas grandes cosas a las que se dedican todos los días. (estudio)

Esto nos lleva el siguiente error:

Error #3: ¡Deja de analizarlo todo!

El otro día escuché que las personas inteligentes suelen ser las más infelices. De hecho, si buscas en Google, verás algo así:

Los estudios nombran profesiones que involucran a personas inteligentes (los médicos, por ejemplo), diciendo que, en efecto, no son felices. (estudio)

Hasta los diarios más importantes escriben sobre esto de ser inteligente y miserable a la vez. (detalle)

Honestamente, no sé cuánta verdad hay en todo eso. Lo que sí puedo decirte, es que podría estar afectándote si cometes uno de los siguientes errores:

  • Analizas demasiado cada situación tratando de sacar el mayor provecho de cada una de ellas.
  • Piensas en términos de belleza, dinero, poder, etc. o envidias a las personas que lo poseen.
  • Estás insatisfecho por cada cosa que haces, a pesar de haber conseguido resultados
  • Te sientes miserable por cada aspecto de vida cuando no deberías (siempre habrá gente en peores condiciones que tú)

No hace mucho, yo mismo cometí todos estos errores. Fue por lejos, el momento mas miserable que tuve.

Fue en ese instante cuando comencé a analizar mi vida y buscar la forma de estar feliz.

Paradójicamente, no sabía que, el hecho de analizarlo era en efecto el GRAN problema…

Verás, según un estudio de la Universidad de Denver, las personas que buscan ser felices de forma consciente, suelen terminar menos felices (estudio).

¿Tiene sentido, no lo crees?

Te la pasas buscando y analizando de qué va todo esto de ser feliz, pero te olvidas de serlo en el trayecto.

Lo curioso es que, tampoco puedes ser completamente feliz o infeliz. Tu estado emocional siempre ronda el medio. (estudio)

Enseguida te cuento como puedes aprovecharte de ello.

La solución de sobreanalizarlo todo: deja de pensar tanto

La felicidad total no existe. Los pequeños momentos que la componen, sí. Mi hijo mayor aprendió a disfrutar de la naturaleza junto a mi. Para eso, tuvo que levantarse un Domingo a las 7AM.

Te tengo una noticia aun peor: estudios han confirmado que si piensas que eres infeliz, lo estás. (estudio)

Esto, sumado a que tu estado emocional nunca puede ser 100% feliz, significa lo siguiente:

Deja de pensar que eres miserable.

Primero, esto no es así. Hubo gente que pasó guerras y hambre. Gente que lo perdió todo, quedó cuadripléjica, ciega, sordo-muda, etc.

Hubo personas que sufrieron abusos durante toda su vida, a los que les fue negado todo. Miles de personas vivieron en campos de concentración con el miedo de ser masacrados en una cámara de gas.

¿Eres ciego, cuadripléjico, sordo-mudo, y estuviste a punto de ser masacrado en una cámara de gas?

Eso creí. Tampoco es mi caso.

Entonces, ninguno de los dos tiene el derecho de sentirse miserable o deprimido. Tampoco te concentres en analizar tu vida o la de los demás.

A todos nos gusta comprarnos con otros (aunque no queramos admitirlo).

Por ejemplo, miles de personas sueñan con la vida de otros, y es por eso que las revistas de celebridades se venden tanto.

La revista People vende millones de copias al mes, solo porque una innumerable cantidad de personas quieren vivir como los famosos pensando que estos tienen una vida perfecta de dinero, fama y poder.

Esto es un poco triste, pero es verdad:

Una gran cantidad de famosos ni siquiera son felices. (detalle)

Por ejemplo, según un estudio de la Universidad de British Columbia, ser generoso hace que seas más feliz, pero los famosos rara vez lo son. (estudio) (detalle)

En resumen, olvídate del resto de la gente. Eres único.

Además, deja de pensar demasiado.

Por ejemplo, seguramente escuchaste que los objetivos deben ser específicos, medibles y tener un límite de tiempo.

Resulta que la afirmación anterior es pura basura.

No está mal que te fijes objetivos y digas que quieres lograrlo antes de una fecha límite. Lo que sí está mal, es que conviertas ese objetivo en tu destino final para ser feliz. (revisa el error #2)

Esto nos lleva al cuarto y último error:

Error #4: deja de ser ultra exigente contigo mismo

Mi delicia trampa: me encantan los alfajores. Este terminó en mi estómago sin ningún remordimiento en el subterráneo camino al centro.

Tomando café con mi hijo de 3 años. Mi hijo no toma Coca-cola sino que compartimos café orgánico natural y le encanta.

¿Eres exigente contigo mismo? Fíjate esto:

Un estudio de la Universidad de Toronto, sugiere que aquellas personas que omitieron una meta de ahorro, tenían más probabilidades de gastar más que los que no lo habían hecho. (estudio)

¿Te suena conocido?

Te fijas una meta y te pones rígido contigo mismo.

Supongamos que tu meta era la de ahorrar cierta cantidad de dinero, o, siguiendo con el ejemplo de la pérdida de peso, deshacerte de unos kilitos.

Pasados un par de meses, llega el momento de subir a la báscula. Te preparas mentalmente, cruzas los dedos, y te subes para pesarte…

Miras abajo, pero la aguja no se movió ni por un pelín.

Ya sabes lo que pasa en la mayoría de los casos: la desesperación te juega en contra, y terminas abandonando el barco.

Estudios demuestran que se supone que las metas deben ser exigentes y específicas para poder lograr algo bueno (estudio).

No está para nada mal que te exijas, pero esto puede jugarte en contra: calcula mal tus fuerzas, o peor aún, comete un desliz, y puede que te olvides de que aun eres humano y puedes cometer errores.

Lo que muchos olvidan, es que las personas que suelen alcanzar metas más pequeñas, son las más felices. Además, son las que terminan consiguiendo metas más grandes. (estudio)

La razón radica en que cuando cumples con una meta (por mas pequeña que sea), entonces te sientes con la confianza de un ganador.

Es por eso que las personas que se anotan en un gimnasio y van a entrenar 5 días por semana los primeros meses, terminan abandonando muy rápidamente su cometido.

La realidad es que, es MUY DURO entrenar 5 días por semana. Especialmente si no has hecho ejercicio en los últimos 5 o 10 años.

Esta es la peor noticia: si tus objetivos son poco realistas, estás condenado a salirte del camino. Por ejemplo, está demostrado que los gerentes a los que se les exigen metas demasiado altas, suelen tornarse poco éticos para conseguirlas. (detalle)

Esta es la razón por la que los programas de pérdida de peso basados en dietas restrictivas, dejan de funcionar a los pocos días.

Tu cuerpo simplemente no puede cumplir metas poco realistas, y terminas cayendo en el efecto rebote. (estudio)


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Otro ejemplo:

Durante la década de 1940, una serie de controversiales estudios sobre monos demostró el efecto de la presión para conseguir una meta. (wiki)

El investigador Harry Harlow le ofreció varios rompecabezas a los monos que estudiaba en aquel momento.

Absolutamente todos los primates estaban contentos de jugar y resolver los rompecabezas con cierto grado de efectividad.

Pero cuando Harlow comenzó a ofrecer recompensas como alimentos por cada rompecabezas perfectamente terminado, los monos fueron resolviendo cada vez menos puzzles, solo debido a la presión de conseguir la meta.

¿Curioso, cierto?

Lo mismo nos pasa a nosotros cuando queremos conseguir resultados inmediatos: la presión toma control de nuestras acciones, y hace que cometamos tontos errores como matarse de hambre para adelgazar.

Ya sabes lo que significa esto para tu cuerpo: efecto rebote y baja autoestima.

¿Cómo deshacerte de la presión para conseguir objetivos?

Los botines esperando el partido de fútbol de hoy. No hago ningún deporte que no disfrute.

La presión puede matarte si te tomas las cosas de una manera incorrecta.

La respuesta a este problema es muy simple: tómalo como un juego.

Por ejemplo: ¿Qué tan importante es para ti ganar millones, si vas a volverte loco por cada centavo?

¿Qué tan importante es volver a calzarte el jean 3 o 4 talles menos, si lo conseguiste a costa de arruinar tu propia salud?

Una vez escuché una entrevista en un programa de radio: la entrevistada era una mujer que afirmaba que había comenzado a ejercitar, pero se había lesionado muy rápidamente debido a los entrenamientos.

La razón de su lesión era porque había entrenado demasiado duro la primer semana.

Lo curioso es que, cuando el productor de radio le preguntó si le era posible entrenar menos, la mujer terminó contestando que entrenar menos de 4 veces por semana no valía la pena.

Por supuesto que ella sigue con su lesión, pero otras personas entrenan 1 o 2 veces por semana de forma saludable.

¿Ya te das cuenta de que escribir tus objetivos y matarte trabajando por ellos no vale la pena?

¿Qué opinas al respecto? ¿Cuál fue el error con el que más te sentiste identificado?

Sobre Denis Balitskiy

Tan delicado como una bomba Molotov, Denis Balitskiy tiene por misión personal derrumbar los mitos de nutrición y ayudarle a los siguientes 10.000 alumnos a recuperar su salud. Además, Denis es un ferviente emprendedor, speaker y motivador. 


En sus ratos libres se dedica a tocar la batería y a imaginarse nuevas formas de hacer un cambio positivo en el mundo. Puedes conocer su historia aquí.

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  1. ME ENCANTA ERES MUY LÓGICO PARA PENSAR Y ESO ME FALTA DERREPENTE……….ME ESTRESO PORQUE ME GUSTAN LAS COSAS EN EL MOMENTO …..OSEA SE PENSÓ Y SE HIZO

  2. Excelente reflexión en la que he pensado muchas veces. Pero no soy aficionada a las dietas, sólo que los problemas en mi columna vertebral me han hecho ser poco activa. Aunque hasta los 60 años caminaba mucho. Me cuesta dejar el chocolate, pero tampoco me siento a comer una barra de una sentada…me dura unos tres dias. He dejado el azúcar en la mayoría de lo que consumo, pero no consigo bajar de peso. Creo que sí me puedes ayudar, sin angustia…Muchas gracias por tu interés…

    1. Hola Victoria, cuando hablo de un estilo anti-dieta, en realidad quiero decir algo mucho más general que solo salir de las dietas. Lo que quiero decir, es que hay que buscar un estilo de vida sin restricciones y que priorice la calidad nutricional por sobre la cantidad. Además, no olvidas que las metas son algo totalmente vacío si se hacen de manera incorrecta.

  3. Esto esta muy bueno. Se resume en un cambio de perspectiva lo que ayuda a cambiar la actitud. Aplicable ademas para todas las cosas de la vida.

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